Hice mi última publicación el 8 de febrero de 2013; no sabía que un día después mi vida cambiaría de golpe: mi compañero, mi amigo inseparable, mi amor, mi sol, se marchó para siempre dejando un dolor inmenso en mi alma, en mi corazón; se fue para estar al lado de Dios, en una estrella, y desde allí ilumina desde entonces mi camino. Muchas lágrimas he derramado desde aquel día 9 de febrero. Sólo aquellos que hayan sido bendecidos con un amor verdadero saben que no hay dolor más grande, soledad y desconsuelo más triste que la pérdida del ser amado. Por eso mi vida quedó como suspendida en el tiempo, viajando al pasado, recorriendo espacios que la mente traía a mi memoria, como queriendo revivir los momentos, no importa si eran felices o no tantos, lo importante era que fueron compartidos con Jorge, mi nunca tan amado Jorge. Hoy lo extraño mucho, extraño su voz, sus manos, sus besos y su expresión "mi único amor" que era su frase muletilla y mi preferida; pero de a poco el tiempo hace más dulce los recuerdos y menos dolorosa su ausencia.
Ahora, hoy, completan mis días mis hijos, primeros que nada, mi nieta Violeta, regalo del amor que llega justo a tiempo, mi familia, y la alegría de los niños, sobrinos y ahijados, y también las amigas y aquellas personas que me han acompañado en todos estos meses para hacer que mi vida tenga un nuevo sentido. GRACIAS GRACIAS GRACIAS, a Dios por todo, gracias al A M O R que tuve a mi lado.
No me quejo por nada.